martes, 29 de julio de 2014

COSAS PARA EL VIAJE 3: LA INDUMENTARIA

Todo tiene su importancia a la hora de viajar en moto, en Vespa... sobre dos ruedas y un motor. El estado de ésta es fundamental (ya escribiré algo en su momento sobre ello), el equipaje ni te cuento. Te puede amargar el viaje o no y tu indumentaria puede hacer que odies ad eternum la moto o que, ojalá sea así, disfrutes tanto que no seas capaz de vivir sin ello... bueno esto último es un poco exagerado pero ya me entiendes, ¿verdad?.
En la entrada correspondiente al equipaje creo que quedó claro que no me gusta, no solamente por razones estéticas, que el equipaje sobresalga, cuelgue, se superpongan unos contenedores con otros, etc. Repito, no es únicamente una cuestión estética, es una cuestión de seguridad. Recuerdo, hace unos cuantos años, allá por 1986, un viaje que hice sobre mi DN a un pueblo de la provincia de León. Llevaba de acompañante a mi buen amigo José M. Rodríguez, junto con su equipaje y el mío. Éste consistía en dos mochilas de buenas dimensiones, colocadas una sobre la otra y, a su vez, sobre la maleta trasera. 
Un servidor a la izqda. Mi amigo José M. Rodríguez a la dcha. (La calidad de la fotografía deja mucho que desear, pero...)

En un momento dado, una de las mochilas, que no iba bien asegurada, se soltó, parcialmente, en el peor momento posible: en una curva!. Todavía recuerdo, con un escalofrío por la espalda, los esfuerzos por controlar aquella DN, con la mochila arrastrando por un lateral, para no irnos al suelo!. Al final salimos bien parados. Compramos un par de pulpos más (más un timbre de bicicleta...aunque esa es una historia con tintes delictivos que algunos conocen!!!, jajajajaja!!!), aseguramos bien las mochilas y continuamos. Evidentemente ni era el material idóneo, ni la disposición ideal, pero... teníamos 20 años, poco dinero, mucha ilusión...y unos bigotes muy señoriales!!!.
Lo peor de ese viaje no fue el incidente de la mochila...aunque pudo serlo. Lo peor de ese viaje fue la mezcla de indumentaria poco eficaz con la climatología adversa que nos tocó sufrir (al regreso). Prácticamente todo el viaje de regreso lo hicimos bajo una persistente e intensa lluvia. Desde luego, tal y como se ve en la fotografía, no llevábamos la ropa adecuada. Tampoco había para más. Los trajes de aguas que utilizamos, cuando fue preciso, no cumplieron bien su función.
Y casos como este son los que te pueden hacer odiar el viajar en moto.
Podría, me gustaría, decir que no me ha vuelto a suceder algo similar, pero no es así. Me ha vuelto a suceder pero no por no llevar la indumentaria adecuada, si no por defectos en ésta.
Al grano!.
Si viajas en Vespa, o te lo estás planteando, procura deshacerte de los complejos que puedas tener en cuanto a tu equipación. No creas que por viajar sobre una Vespa no necesitas vestir lo mismo que el que viaja en una gran moto de turismo. Las consecuencias de una caída son las mismas a cualquier velocidad en una Vespa que en una moto de rueda grande. Cualquier motorista de verdad (de esos curtidos por miles y miles de kilómetros bajo la lluvia y el sol) te lo dirá y no le extrañará que te vistas como él. Al soplagaitas, que desprecia por sistema todo aquello que no es lo suyo, a ese, le parecerá hasta ridículo que te vistas de motero para viajar en tu Vespa. Tu a lo tuyo, que el asfalto es muy duro y raspón y la lluvia moja a todos por igual...bueno, a los que se quedan en casita no!.
Repito lo que he dicho muchas veces: esto no es un manual de nada. Yo doy muy poquitos consejos, no soy quien para hacerlo. Los pocos que puedo dar son aquellos fundamentados en algunas experiencias que he tenido la gran suerte de poder vivir. Solamente te cuento lo que he vivido y, a partir de ahí, tu actúas en consecuencia... si quieres.
He decidido que en esta entrada no voy a poner más fotos que la que ya has visto. No tiene sentido. Todo aquel que está metido en esto de las dos ruedas sabe como son los distintos tipos de cascos, como son las chaquetas de verano, etc...¿No?. 

EL CASCO

Todos los viajes que he podido hacer en moto (también he tenido moto de rueda grande...) los he hecho provisto de casco cerrado, o bien integral, o bien modular.
El casco cerrado me aporta una sensación de seguridad que no me da el abierto o jet. En caso de un arrastrón o golpe de frente, el cerrado minimiza, dentro de lo posible, la gravedad de las lesiones. Es así de claro, o te destrozas la jeta o la mantienes, más o menos, a salvo.
Hace años que he optado por usar modular. Tiene, para mi, sus pros y sus contras.
Pros: me es más fácil de poner y de quitar (sobre todo para los que, como yo, usamos gafas), me permite abrirlo en caso de parada ( gasolinera, peaje, consulta a un paisano...), puedes llevarlo abierto ( aunque no es legal en algunos modelos) a baja velocidad con temperatura ambiente elevada, por ciudad...
Contras:  generan mayor ruido aerodinámico, por lo general son más pesados que los cerrados y muchos modelos no tienen la misma resistencia en la mentonera que los cerrados.
Por lo demás creo que seguiré con él.
Los abiertos o jet , aunque se utilizan con profusión, incluso para viajar, en determinados ambientes vespistas (por otro lado algo muy respetable...cada uno es responsable de sí mismo...) , a día de hoy no los uso ( he tenido un par de ellos), aunque me estoy planteando comprar uno para andar por la ciudad y solamente por la ciudad. Ya veremos.
No llevo accesorios en el casco. No llevo cámara de acción, no llevo micrófono, no llevo auriculares, no llevo "blutuz"... No tengo necesidad de ello y no lo uso. Me gusta, cuando viajo, la tranquilidad que me da el interior del casco. Ahí puedes reflexionar, pensar...y, sobre todo, puedes ir atento a lo que te rodea: paisaje, gentes...y el tráfico!.
Tengo uno de una conocida marca italiana que lleva conmigo desde 2009 y las únicas cosas de serie que tiene son: la visera solar escamoteable (muy útil en días soleados, entrando y saliendo de túneles, etc) y el pinlock para evitar que se empañe la visera principal. Tengo otro de la misma marca que pasará, en breve, a situación de retiro forzoso. Se ha ganado un merecido descanso.
Independientemente de todas las historias que nos cuentan los fabricantes de cascos sobre que la ventilación interior es maravillosa, que el tejido interior es fabuloso, etc, sigo notando que durante una jornada de viaje de, digamos, 12 horas, a unos buenos 27ºC y, sobre todo con la grasa que suelta el cabello, el tejido interior del casco se convierte en una suerte de zona recocida, húmeda y bastante sucia. Estoy buscando un gorrete o casquete de esos que usan bajo el casco algunos ciclistas para evitar que se recaliente demasiado mi cabeza y el interior del casco. El problema es que casi todos los que encuentro son para invierno y, en esa estación no tengo ese problema ya que, si hace mucho frío, utilizo sotocasco...otro elemento que siempre llevo a mano!. De viaje llevo, siempre, un frasco pequeño con atomizador lleno de líquido para limpiar los cristales de las gafas ( en cualquier óptica te dan uno o te rellenan el tuyo) muy útil para limpiar la/s pantalla/s del casco de insectos, restos de gasoil, aceite, etc. En cualquier parada para repostar, descansar, o comer, aprovecho para limpiarlas y, créeme, se agradece muchísimo. Por razones obvias no utilizo toallitas húmedas. La mayoría son de uso higiénico y contienen jabón con lo que la pantalla se engrasa más todavía. Las hay específicas, sin jabones, pero el líquido de óptica me va estupendamente y, además, suele salir gratis.

LA CHAQUETA


¿Todavía queda alguien que se resista a utilizar una chaqueta de moto...cuando va en moto?.
Protección contra golpes, erosiones, lluvia, frío, impacto de insectos, piedras...¿sigo?. 
Yo comencé a viajar en moto / Vespa utilizando una clásica chaqueta de algodón encerado de color negro con cierre por cremallera y corchetes dorados... y por nombre el apellido de un ilustre italiano. Ya sabes de qué te hablo, ¿verdad?. En este aspecto se ha avanzado muchísimo en materiales, composiciones, protecciones y precios!.
A día de hoy, aún conservando la chaqueta antes citada, utilizo dos de la misma marca: una de verano y otra de invierno. Las dos de ese tejido técnico tan afamado y nombrado (como no me patrocinan, no lo nombro). La piel, aún sabiendo que por lo general, tiene una mayor resistencia a la abrasión que éste, me resulta más molesta con tiempo caluroso.
La de verano está perforada, desgastada, medio descosida en los codos y su membrana cortavientos / impermeable de quita y pon, muy tocada en los puños. ¡Pero ahí está!. La he utilizado solamente para un viaje largo (Vespa World Days 2009 de Austria), dado que la climatología que esperaba la hacía válida para aquellas circunstancias. Aguanta bien una lluvia y un frío moderados. Podría ser algo más fresca en verano (mayor superficie perforada) pero no me quejo. Cumple bien su función. La utilizo casi a diario en ciudad.
La otra, la de invierno, es algo más pesada (sobre todo cuando se empapa), abriga bien, te mantiene totalmente seco (probado después de más de 2 horas de lluvia intensa y continuada...) y es difícil prescindir de ella cuando el cielo deja de ser azul...
Por ciudad o por carretera, en invierno o en verano siempre intento llevar algo que, en caso de caída, golpe, etc. minimice las consecuencias. Recuerdo que en 1985 tuve una caída con arrastrón bastante seria provocada por el reguero de aceite que había dejado un coche en una conocida calle de mi ciudad. Yo iba en camiseta, vaqueros, zapatillas de deporte ligeritas, sin guantes...ni casco (todavía no era obligatorio su uso en ciudad). Estuve una semana quitándome arenillas de las heridas de los brazos y de las manos. ¡Una y no más!.

LA FAJA

¿Qué sería de los que nos gusta hacer kilómetros sin una buena faja?.

Descubrí sus bondades en mi primer Eurovespa, cuando después de jornadas de más de 10 horas, notaba que no tenía sensaciones raras en la espalda ni en la zona lumbar.
Algunas veces me olvido de ella por exceso de confianza ( como hace poco en el viaje del Iberovespa 2014)...y lo noto. ¡Querida faja, prometo que no olvidaré nunca más el utilizarte!

LOS GUANTES


Hay dos elementos de la indumentaria con los que siempre ando lidiando. Los guantes y el traje de aguas. 
Tengo unos cuantos pares de guantes de verano, de invierno, algunos que eran de invierno y con el uso se han convertido en guantes perforados de verano (jejeje!!!) y, todavía, no he encontrado los, para mi, ideales.
Por lo general me molestan los guantes demasiado altos (¡como el puño de la chaqueta sea un poco estrecho vas apañado para ponerlos!) o los demasiado gruesos o demasiado finos... bueno, creo que me molesta a mi y a casi todo el mundo.
Como no está la economía para andar prueba que te prueba con decenas de pares de guantes, me conformo (¡y tanto!) con los que tengo.
Hace tiempo, en una salida invernal, se me quejaba un compañero del Vespa Club de que, teniendo como tenía, unos magníficos guantes con esa membrana mágica, milagreira y archiconocida, se le mojaban las manos después de una media hora bajo la lluvia. ¡Normal!. Llevaba los guantes por encima de la manga de la chaqueta y el agua, al resbalar por la manga empapaba los guantes por dentro. Tengo algún conocido que monta motos custom y, al llevar las manos más altas que los codos, por lo general, no suelen tener ese problema (¡si meten el guante por dentro de la manga pueden mojarse hasta los codos!). Por eso, sobre una Vespa, siempre procuro llevar los guantes por dentro de la manga de la chaqueta. Es un poco más engorroso para poner y quitar pero, al final del día, tendrás, si los guantes son de verdad impermeables y transpiran bien, las manos secas.
Suelo utilizar unos guantes de piel cortos para andar por la ciudad y trayectos cortos (menos de 15 minutos) siempre y cuando no llueva. Si el frío o la lluvia hacen acto de presencia, inexorablemente, guantes potentes . Como las condiciones climatológicas suelen variar en un viaje largo, procuro llevar un par de guantes de competición (largos, de piel, protecciones y perforados) para tiempo seco y no frío y, bien a mano, un par de ellos de invierno (largos, impermeables, con buen aislante térmico, de piel o tejido técnico). Además de los guantes principales siempre llevo, a mano, unos sotoguantes térmicos y unos cubreguantes impermeables...más feos que pegarle a un padre, pero muy efectivos. Y, tal y como comenté más arriba, con la bocamanga de la chaqueta por encima de la caña del guante.

EL PANTALÓN


Uf!, tema delicado. A mi, aún conociendo y reconociendo perfectamente sus ventajas, no me gusta. Sé que es una estupidez el no querer utilizarlo, pero me encuentro incómodo con él. Tenía uno de la misma marca que las chaquetas, guantes, faja, sotocasco, etc. y lo tuve que malvender por cambio de talla... creo que el pantalón encogió, si no, no me lo explico...jejejeje!!!. Como el fabricante de toda mi indumentaria (excepto el casco) ha dejado de existir, se me hizo muy difícil encontrar uno de mi talla, por lo que compré uno muy económico y de ahí debe venir el que no me guste. No me encuentro a gusto con éste...bueno ni con el otro tampoco.
De todas formas he de reconocer que la comodidad de un buen pantalón de moto marca mucha diferencia, sobre todo, ¡cuando el clima se pone en contra!.
No hay mucho más que decir. Debería utilizarlo mucho más a menudo de lo que lo hago.

EL CALZADO


Siempre, desde hace más de 10 años, que viajo en moto / Vespa utilizo botas. ¡Siempre!. Sin excepción. Botas de caña alta o botines, pero siempre específicas para andar en moto... o, como mínimo, resistentes.

Los pies sufren mucho más de lo que podemos sospechar. Son, junto con la cabeza y las manos, uno de los 3 puntos principales de pérdida de calor del cuerpo. ¡Si se te empiezan a enfriar los pies mal asunto!. Procuro mantenerlas en perfecto estado: limpias y bien nutridas de crema. Es la única forma de que duren y mantengan sus propiedades: protección, impermeabilidad y confort.
Al igual que con los guantes, siempre con la pernera del pantalón por encima de la caña de la bota para evitar la entrada de agua. Un par de cubrebotas impermeables nunca faltan en mi equipaje.
En cuanto a los calcetines suelo utilizar, en verano, unos ligeros de algodón y en invierno unos de esos altos y gruesos de doble capa que venden para montañeros en las tiendas de deportes. Van estupendamente.

¡CONTRA VIENTO Y MAREA!


¿Qué hay debajo y por encima de todo lo anterior?.

Cuando las cosas se ponen feas (léase, lluvia, frío o lluvia y frío) hay que reforzar la protección que ofrecen las prendas "normales". En principio, una chaqueta, un pantalón unos guantes y unas botas impermeables deben de ser eso, impermeables. Pero aún siendo impermeables cuando se empapan su peso aumenta una barbaridad y un cierto grado de humedad puede llegar al interior (más por saturación del sistema de transpiración que por entrada de humedad). Es entonces cuando hay que pensar en evitar que el agua llegue a los tejidos técnicos. ¿Cómo?. Unos lo evitan de una forma radical: ¡quedándose en casa!. Como no soy de esos, no me queda más remedio que recurrir, en el caso del agua, a la utilización de un traje de aguas. Éste si que es mi pesadilla. He perdido la cuenta de los que he probado y gastado lo que no está escrito...ninguno me ha convencido hasta el momento, fallando todos en el mismo punto: las puñeteras costuras termoselladas de la entrepierna de los pantalones. ¿Será tan difícil fabricar un pantalón- las chaquetas no suelen fallar ya que no están expuestas a tanto roce como los pantalones- en el que sus costuras, en la zona de roce con el asiento, sean realmente duraderas y fiables?. Te puedes gastar más de 100 euritos en un mono impermeable de primerísima marca y, te puedo asegurar que, si lo usas de verdad, no para un chaparroncito de vez en cuando, no te durará más allá de 4 telediarios. ¡Es de auténtico escándalo!. Al final he optado por comprarme unos horribles pantalones impermeables azules en una tienda náutica - están forrados- y parece que son los que mejor resultado me están dando. Tengo en casa dos específicos de moto que los guardo por si acaso los de marinero fallan y siempre llevo otro en el hueco bajo el asiento. El día que alguien- fabricante o sufrido motorista- me demuestre que hay un pantalón, conjunto pantalón / chaqueta o mono, que realmente funciona y es duradero, pagaré lo que sea por uno...bueno hasta cierto punto.
En cuanto al frío de verdad las soluciones son algo más efectivas. Aparte del buen aislamiento térmico que ofrece el equipamiento básico, lo refuerzo con un conjunto de camiseta y pantalón térmicos, específicos para motociclistas y si la cosa sigue torciéndose, siempre llevo, bajo el asiento, una chaquetilla térmica muy finita pero extremadamente efectiva.

ACABANDO


Así, a bote pronto, no utilizo nada más, tampoco hay mucho más para utilizar.Todo esto, se preguntará alguno- tiene que costar una pasta...¿no?. Sí y no. Te puede costar un dineral o puedes hacerte un equipamiento mucho más que decente por una cantidad muchísimo más baja que lo que puedas estar pensando...Si eres muy pijo y te quieres dejar un pastizal, no te llegará el sueldo de 6 meses de un currito cualquiera como yo. Si tienes los pies en el suelo y las "perras" contadas, busca que, con paciencia, siempre encontrarás cosas buenas a buen precio.

Salud y muchos kilómetros!!!

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